A LA LUZ DEL DESEO

 

A pesar de que nos instalan en el lado rosa de la relación sentimental, en seguida aparece la angustia. La necesidad de conexión nos hace caer en este estado... de forma a veces compulsiva. O un poco extraña. Como si uno fuera al almacén a buscar algo conocido y de pronto cayera en un universo paralelo. 

 Por suerte he encontrado un mapa de las nuevas tecnologías en el "mercado del amor" : una tesina de Florencia Pavoni Perrota. El tutor es un gran anarquista, pensador conocido de la casa: Cristian Ferrer.

Analizó dos aplicaciones de citas amorosas, las más utilizadas en este momento

Nuestras estrellas son... (suene la fanfarria) Tinder y Happn

(¡¡ Lluvia de corazones !!)

El libro de Florencia está dedicado a "... A aquellos con los que hubo amor, y a aquellos con los que no lo hubo, también".

Es tan caprichoso y voluble el deseo, que esta democratización de la dedicatoria ya nos predispuso a su lectura.

Rebobino: ¿es tan caprichoso el deseo? La respuesta que encuentra Pavoni pivotea entre algunas variables que - pasaje a tiempo presente- dan a nuestro deseo y capacidad de ser potencialmente deseables, cabida en un algoritmo.

Siglo XXI, el mercado del amor se ve muy prolijo pero ¡cómo se extraña el Cambalache!

... un grado de "ruido" ... persiste; adopta una cifra menor a lo que suponíamos, en la ecuación del amor.

Pero persiste. El que no llora no mama.

Florencia Pavoni analiza el discurso marketinero que generan las llamadas apps del amor (¿queda mejor en inglés, love apps?) :

"compatibilidad, customización y funcionamiento on demand son sólo alguno de los beneficios fundamentales en los que se basa el discurso que las promociona..."

Encuentra, en las publicidades con que ambas aplicaciones nos convencen de ofrecernos ese encuentro soñado- un discurso marcadamente diferente, casi opuesto punto a punto, a la experiencia de utilizar estas tecnologías.

Parece que el destino es ese ruido que los algoritmos no logran formular.

Este trabajo profundiza en cuáles son tanto " las representaciones del ideal romántico" como " los sentidos sobre el afecto, la búsqueda y el encuentro con un otro" que ponen en juego la publicidad y la técnica involucradas.

Como las fórmulas de las gaseosas, nos cuenta Pavoni que las fórmulas de las tecnologías de búsqueda, se conservan herméticas.

Cuáles son las expectativas sobre el amor, y cómo el dispositivo tecnológico gestiona los caminos mágicos del encuentro, es lo que analiza la comunicadora.

El libro trabaja más sobre el amor que sobre la satisfacción del deseo sexual, nos aclara que esto se debe a que utiliza las publicidades de ambas aplicaciones como material. En el discurso del marketing, el objetivo de los encuentros es el amor entendido en sentido romántico.

"... el discurso publicitario con el cual estas dos aplicaciones se manejan, no tiene al sexo casual como diferencial de ventas."