yo, mi tema favorito

   La imaginación es como un bosque, en esta imagen el "yo" es el guía que nos ayuda a atravesarlo. 

  Cuando recién empezamos a escribir, nos metemos en un bosque espeso en el cual no vislumbramos ningún sendero, cual caperucita roja cuando no le hizo caso a la mamá y se perdió entre los árboles. Se nos puede aparecer el lobo, o nuestro lado feroz que no es lo mismo pero es mejor.

 Como dice mi amiga Gabriela Alfie, la imaginación aparece como un bosque espeso y enmarañado, poblado de aullidos - hasta que encontramos el hilo conductor de un relato.  Nosotros vamos a abrir un camino a medida que escribimos.


   En la escritura autobiográfica: el "yo" como herramienta narrativa, es un personaje más. Esto significa que no representa punto a punto al autor, porque fue construido empleando alguna estrategia.

 Construimos nuestro "yo narrativo" cuando vamos a contar la vida propia. Elegimos los recortes, qué hilos vamos a cruzar por lo que nos fue o nos está sucediendo...

Ya sea por escrito, en el pensamiento o hablando, narramos usando una suerte de mitos.

Los mitos y los cuentos de hadas, en sus versiones crueles o edulcoradas, nos permiten dar una forma a las situaciones difíciles de narrar de la vida.

 Emociones mezcladas en nuestro interior, encuentran a la vez vía de escape y una suerte de espejo, proyectándose sobre los personajes. Las historias míticas nos ofrecen vías de sentido sobre las cuales trazar algún trecho conocido cuando los caminos no se encuentran.

Nos probamos los trajes de estos personajes; sostenemos un guión interno con el disfraz puesto. Y agarramos estas herramientas al explicarnos qué es lo que nos pasa.

Las de los mitos son historias fuertes, tan impactantes que la psicología del siglo XX y XXI modificó los finales y atenuó los padecimientos para que los niños no sufrieran. Pero con los años aprendemos a percibir esos monstruos e incluso los frecuentamos.

Así también, nuestras historias precisan de las escenas ...tanto en sentido del lugar como de los hechos. Una definición, vinculada al teatro, es: "unidad de acción, subdivisión de un acto".

Recordamos una escena, o la imaginamos; o quisiéramos olvidar una (pero insiste con fuerza percutiva). Entonces quizás volvamos a la historia de la antigüedad, donde la escena se montaba físicamente, en un ritual divino...  y a la vez muy prosaico. Era el lugar donde se hacía el cambio de roles, donde el "yo" se transformaba en personaje.